Cielo, noche, y nosotros

El cielo no ha cambiado,
sí los ojos con los que tú le miras,
para ti no es el mismo pero yo sé
que aún no ha movido sus manos,
con las que ahogarnos pasivamente.
Quizá tengas razón,
acabes convenciéndome,
me deje convencer,
haya cambiado el cielo
porque tú y yo, ya no seamos los mismos.
Pienso en la profundidad de esa distancia
que me separa de la última estrella,
en la luz apagada que llega hasta mí
y empiezo a reconocerte en ella.
Tú absorta, tienes los ojos de azabache
y no parpadeas,
huyes de mí escudriñando oscuridades.
Permanecemos en silencio,
somos el silencio de la niebla
deslizándose sobre la superficie
que ahora se quiebra.
Cielo, noche, y nosotros,
tú que no quisiste hablarme,
yo que deseaba oírte.
Comentarios
Ese Van Goghito es un sueño. Cambió el cielo, pero no el alma.
En este silencio se oyen las tripas.