Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












jueves, 2 de septiembre de 2010

En voz baja






Tenías la referencia horizontal
de aquel horizonte que parecía imposible.
Sobre la piel los granos dorados
cúmulos diminutos en el pliegue
donde tu muslo y tu sexo desafiaban tanta luz.
Y dejabas atrás los nombres que fuiste dando
y algunos versos que besaron la intimidad.



Y te dolerá
será de nuevo un corte limpio,
un desgarro a tu voz.
Te verán seguir caminando
como si nada
y dentro la hoguera,
el suicidio instintivo de otro minuto.



Qué buscabas,
qué buscas.
De aquel horizonte que parecía imposible
tomaste aspirando
su cuerpo escondido.

7 comentarios:

Curiyú dijo...

Uf, pensar que jamás llegamos al horizonte, y si llegamos a uno, hay otro que nos intriga.
Beso.

Lola dijo...

Cuando se queda en parecía y al buscar toma aspirado su cuerpo escondido. Es sueño conseguido ¿no?

Mamen dijo...

Una nueva expectativa,un sueño soñado, algún anhelo, un recuerdo...
Los horizontes son así.

Thornton dijo...

Cuánta música tienen estos versos, Mamen.

Septiembre se presta a nuevas expectativas.

Un beso.

Mamen dijo...

Buen oído.
Un gusto verte por aquí Thornton

Galeote dijo...

Preciosos versos Mamen, demasiado profundos e íntimos para poder dar una opinión sobre ellos. Solo decirte que aunque el horizonte sea lejano hay que mirarlo siempre de frente y con ilusión.
Un abrazo Juan.

. dijo...

Vivir cruzando horizontes... de palabras... y todo lo que traes y nos muestras es bonito.
Y allí estás, y aquí también, en el mismo y compartido horizonte que miramos noche a noche