Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












jueves, 8 de junio de 2017

Amapolas de Junio



Juega la luz con nosotros

-nos deslumbra-


ves lo que no es,


es lo que no ves.


La fragilidad del pétalo,


la envidia en el color;


verde te quiero


dejando besos sobre el suelo.



























Fotografías de la autora del blog.
Libertad para compartir, pero mencionando siempre la fuente.
Gracias.

viernes, 2 de junio de 2017

Lo asombroso









                                                              Ilustración de la autora del blog









No estamos preparados para lo asombroso, no lo estamos. A veces pienso cuánto me gustaría encontrarme dentro de una de esas obras de realismo mágico que nos escribía el gran Gabo.
Hace tiempo, pongamos, mucho tiempo, los bosques eran lugares asombrosos, quizá porque el hombre aún no había puesto la intención sobre ellos, quiero decir, que cohabitaba con su entorno, pero de momento, no se había creído el amo de todo lo que veían sus ojos.
Hermosos bosques, mundos de color, vida, y muerte, donde todo tenía un sentido, un orden, y se respetaba. Pura magia llena de lógica aplastante, aunque parezca contradictorio.  No puede haber nada más asombroso, no creen. Como decía, había un bosque, y en el bosque un árbol, diferente. Aquel árbol creció siempre convencido de que todo era poco dentro de sus expectativas;  crecer no era suficiente, él debía alcanzar aquel techo azul e infinito que le cubría cada día. Debía ser el más alto, el más grande, el mejor árbol, algo dentro de su tronco se lo decía, algo recorría sus nervios en cada hoja, una savia que le empujaba, que le consumía en una ansiedad que no le dejaba descansar, y le hacía agitarse, aunque no hiciera la más mínima brisa. Quién pudiera andar, quién pudiera correr, pensaba, alejarse un poco de aquel bosque tranquilo y ver otros lugares, quizá encontrar un claro donde ser el único que mirase al cielo y consiguiera tocarlo con las ramas.
Nunca tenemos suficiente, somos voraces, somos, egoístas, somos….. El árbol en su búsqueda de sí mismo dejó de tomar agua por sus raíces, dejo de  ser amable con otros seres, no dejaba que los pájaros anidaran en él, ni que las hormigas corrieran por su fuerte corteza, ni que la araña trabajadora sin fin, hiciera su tela perfecta entre sus ramas, no quiso a nadie junto a él. y así poco a poco fue secándose, en un amarga soledad, mirando hacia un cielo impasible, que no daba muestras de importarle lo que sucedía a sus pies, ni esperaba anhelos de ningún ser vivo. En un intento de salvarse la vida, al árbol le creció en una de sus ramas una farola, que le alumbraba por la noche con una tenue luz, y era  imposible concretar su origen, evitando así periodos de pesadillas, donde soñaba que iba menguando hasta desaparecer sobre un lecho de hierba verde y fresca, algo terrible que no podría asumir nunca. La farola fue arrancada un día al amanecer, en un trágico golpe de rama; era mejor mutilarse que vivir así.
Hace poco, me dijeron, que en aquel lugar, un enorme tronco carcomido y rugoso reposa sobre un lecho luminoso de hierba verde y fresca, si le observas a cierta distancia, te da la impresión de contemplar una gran mano abierta, con los dedos inmóviles apuntando hacia arriba, y dentro parece oírse un susurro, quizá el aire entre la madera, o un deseo perdido, que claramente dice: Te tuve tan cerca.













viernes, 12 de mayo de 2017

La hora

La hora
llega tarde
llega arrancando una sonrisa
de no tener ni idea
de lo que sucede ahora.
La hora es la hora de no dormirse
no vaya a ser que se despierte
en una pesadilla.
No me mires
no me hables
ni me toques,
no es hora de quererse.
Llegas tarde, y no tengo tiempo,
soy demasiado precisa.









sábado, 22 de abril de 2017

Quién sueña hoy



                                                                      Imagen sacada de la red
                                            

Quién sueña hoy
cuando te han robado los sueños
cuando te han dejado desnudo
cuando te han convencido de que no hay salida.
Quién quiere soñar aún
cuando lo más importante es sobrevivir
aunque sea mordiéndote la lengua
aunque sea bajando la mirada.
Quién soñó
que lo imposible no lo era
que podríamos ser mejores….
Quién se ha muerto soñando,
porque soñó que no hay sueños
cuando la tarde pasa, y no has venido tú.







sábado, 25 de marzo de 2017

Leña, carbón, y la vida sigue


                                                             Fotografía de la autora







Leña, carbón, y la vida sigue.
Sigue en el calor de la llama
que nos llena de calma
con la calidez que embriaga,
nos reclama por nuestro nombre
con voz de infancia.

Leña que se quema,
carbón que se arranca de las entrañas
con la vida vendida cada día.
Leña del bosque que ya estaba ahí,
antes de nosotros, antes de ser leña.
Carbón negro que alimentó el futuro,
mineros a los que se les niega.
La vida sigue junto a una caldera
con el frío tras la puerta cerrada,
y la mirada en el fuego,
y el fuego en la mirada,
como si estuviera escrito en el cielo.