Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












sábado, 3 de febrero de 2018

Magia


Fotografía de la autora del blog







Magia, pero tenía una explicación.


La nieve atravesada por la luz,
miles de prismas cayendo sobre mi cabeza
esperando la atención merecida,
el deseo de encontrar algo único en el instante.
Flechas caídas de un cielo helado,
que acaban desapareciendo sobre el manto blanco
sin apenas dejar huella de su mínima existencia.
La fugacidad, la gravedad, la química de la vida
en cada momento que respiramos.


















viernes, 2 de febrero de 2018

Febrero, ya

       
                                                             Fotografía de la autora del blog
                                                                      Peña Mayor, Zarrêu






Con la nieve a cuestas, Febrero frío, que es lo propio. 
Aún así, que no nos rindamos, que en cada copo hay un pensamiento de primavera.












sábado, 27 de enero de 2018

Sorpresa


                                              Fotografía de la autora del blog




La belleza aparece sin esperarla, se muestra a nuestro juicio y se desnuda,
pide un instante de tu atención, y tú a veces te dejas llevar.
Nieve, frío, luz y una pupila enamorada.
Un rincón de Zarréu, en la noche de un invierno.















Estimado visitante:
 Entra y disfruta de la lectura, de las fotografías y los dibujos. comparte si quieres, y no olvides, por favor, mencionar siempre la fuente.
La cultura debe llegar a tod@s, pero respeta al autor.

















viernes, 22 de diciembre de 2017

Caminito



                                                      Fotografía de la autora del blog





Cuántas veces te seguí, caminito
solo y callado, escuchando mis pasos
y mis pensamientos.
Cuántas veces te vi mojado,  haciendo destellos
como  profundos cristales donde se reflejaba
la distorsionada forma de las cosas.
Eras y no eras tú a la vez,
caminito  frío y melancólico.
Al final parecía que había una luz salvaje
que aventuraba algo nuevo,
resultó ser un fuego en el cielo, cómo nos dolió, caminito.
Y pasado un tiempo volvieron las ganas de seguir,
un pie delante del otro, y una sonrisa.
Somos siempre capaces de levantarnos,
a pesar de las heridas.
Caminito lleno de cicatrices, se aproxima otro año,
habrás notado el temblor.
Pidamos que me veas pasar,
que yo te vea al abrir mi puerta.







Felices Fiestas, lectores de Poesía más que nada.













martes, 5 de diciembre de 2017

En Diciembre

Un cielo cubierto, metálico e intenso, que no parecía decidirse entre un rayo de luz o una oscuridad adelantada de hora.
Se sucede la tarde monótona, con la travesía de idas y venidas en automóviles de todo tipo.
En el puerto trabajo lento, el paisaje de una campiña de casas que fueron de pescadores, al fondo las luces que se van encendiendo, en una ciudad no tan alejada.
Amenaza lluvia la tarde, a la espera mi mirada tras los cristales.
La segunda planta del hospital es un murmullo, cada habitación con sus habitantes, y se llevan por el pasillo la merienda, se queja mi madre de que el café no la deja dormir, pero es descafeinado.
Qué pasen rápido estos días, decimos.
De qué hablar hoy otra vez; el calor que hace aquí dentro, el médico simpático, aquella historia de hace mil años. Silencio. De nuevo a la ventana.  Va a llover. Paraguas de colores. Qué falta hace esta bendita lluvia.
El cielo plomizo, el autobús ya se va, damos otro paseo con cuidado.
La vida lucha por serlo en cada paciente, el pesar parece esconderse, y es mejor dejarlo atrás.





                                                        Fotografías de la autora.
                                                      El Musel, desde el Hospital
                                                                  de Jove, Gijón