Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












domingo, 11 de mayo de 2014

Condescendiente





Si estás ahí,
no tengas prisa,
tal vez 
recuerdes,
tal vez 
no quieras.

Si has venido, 
quizá quisieras 
decir algo,
quizá  sólo 
saber de mí.
Henri Martin

Si estás ahí, entra
(está la puerta siempre abierta
en esta casa).



No importa nada
e importa todo,
aunque la vida sea ya otra.
Aquí estoy,
estoy y soy.





Quedó lo bueno 
-los sentimientos-
como un refugio,
entre tanto adiós.





9 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

No sé ya a qué lado (de la puerta, también) quedarme...
Abrazos, siempre

Mamen dijo...

Gracias Amando, la entrada está ya completa con este comentario.
Abrazos

Darío dijo...

Mejor que siempre quede lo bueno, un poema de la herida. Un abrazo.

Cabopá dijo...

Las puertas y las ventanas siempre abiertas, así me gustan a mi...
Besicos, amiga.

Mamen dijo...

Las heridas curan. Menos mal.
Abrazo, Darío.

Mamen dijo...

Cabopá, tú si que sabes. Besicos.

Xarnego dijo...

Si persistes en el refugio,
siempre queda la posibilidad
de que vengan a rescatarte.

Mamen dijo...

Xamego,quién sabe, tal vez el refugio sea la mejor opción.

Xarnego dijo...

Mamen, no hay otro lugar mejor,
quien quiera saber donde estas,
si lo desea, sabrá encontrarte.