Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












viernes, 25 de febrero de 2011

Hacia dónde


Revueltas en Tunez, revueltas en Egipto...



Todo lo que tienes cabe
en la profundidad de las cuencas de tus ojos
que son como las cuencas secas de ríos
que en algún momento de la vida fueron
cauces abundantes de suculentos peces.
Hacia dónde irás
para olvidar los gritos y el golpe seco
de los cuerpos al caer,
el horizonte carmesí, violáceo y negro
de la sangre brillante y dulce que se va secando
mezclada con el aceite.
Los pulcros trapos y enseres pobres
reclamaban su dignidad
y las paredes pintadas de grietas.
Ahora lo entiendes, eran el anuncio
de lo que se acercaba como un viento
furioso arrancado al desierto.
Se agrietaban, se agrietan los tronos
empujando con la inercia de su caída
los dorados techos que cubrían sus cabezas.
Dejarás la ciudad injusta
y las aldeas llenas de nada,
una sombra contigo que se agranda,
mientras la tierra gira sobre sí misma
y crecen los nuevos hombres.

3 comentarios:

Lola dijo...

Tal y como practica la humanidad a la hora de destruirse y destruir lo que les rodea a ningun sitio. muy buena forma de expresarlo, gracias

Thornton dijo...

Qué nos pasa que nunca desaparecen los tiranos ni las guerras ni las injusticias. Siglos y siglos y seguimos pisoteando siempre a los mismos.
En la entrega de los Goya, Mario Camu recordó unas palabras de Baroja: "La ley, como los perros, solo ladra al que va mal vestido".
No sabemos a dónde nos llevará lo de Túnez, Egipto, Libia... pero de momento a tomar viento algunos tiranos.
Esperemos que los "nuevos hombres" crezcan en un mundo un poco menos injusto.
Tú lo dices mucho mejor, como solo una poeta sabe decirlo.

Besos.

Mamen dijo...

Qué nos pasa. Por algún motivo desconocido la especie más evolucionada del planeta tiene la capacidad de inmunizarse contra el dolor, somos a la vez grandes visionarios del futuro y ciegos egoistas. Caminamos siempre por la misma orilla del precipicio.