Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












domingo, 23 de marzo de 2014

Pequeño y perezoso




Qué desgana,
levantarse hoy,
de la cama,
de la silla,
de tu cuerpo que descansa.
Qué pereza,
recoger la mesa, para que te vayas.

En la ventana abierta
unos gorriones nos espían
-quizá les haga gracia-,
estos seres que se miran
tantas veces y sin prisa
para no decirse nada.

No lo saben -ellos-
ni quieren saberlo,
que lo dicho ya está dicho,
que lo hecho ya está hecho,
que no hacen falta por hoy
                                        más palabras.





6 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Lo magistral es que parezca sencillo y tenga toda esa hondura poética. De lo mejor que te he leído.
Abrazos, siempre

Miguel jiménez salvador dijo...

En lunes como hoy, de las pocas cosas que no me dan pereza es leerte Mamen.

Abrazos activos.

Mamen dijo...

Amando, como ves voy perfeccionándome, :) o casi.
Abrazos y gracias por tus palabras.

Mamen dijo...

Miguel así da gusto. Ésto que cada día me gusta más, también se alimenta de comentarios como los vuestros.
Un beso.

Darío dijo...

Qué felicidad poder despatarrarse sintiendo que uno no le debe nada a nadie... Un abrazo.

Mamen dijo...

Ni se debe, ni se obliga, ni se exige.... Sí, felicidad. Otro abrazo.