Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












miércoles, 12 de marzo de 2014

El alma



                                          George Dyer en el estudio de Francis Bacon en  Londres





El alma como un grito,
oscura, lejos de la que tu amas.
Grita y calla mil veces
 -es tan cruel-.
No sabe dónde habita,
si cerca del corazón
o en algún punto desconocido del cerebro.
Retorna furiosa, y llora.
Sabe que de su crueldad,
su cuerpo
algún día será heredero.
Ese mismo dolor,
ese  que causa.
Perdóname, grita una vez más,
sabe que no puede evitar
ese odio, que sólo es miedo,
a lo que vendrá.




4 comentarios:

Darío dijo...

Ni mi alma reconozco...

Mamen dijo...

A veces cuesta y otras asusta.

Amando García Nuño dijo...

Yo he amordazado a la mía, para que no grite. Es que no dejaba dormir al corazón.
Abrazos, siempre

Mamen dijo...

De difícil equilibrio es nuestro interior, tanto como todo lo que nos rodea. Y seguimos adelante.