Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












sábado, 6 de marzo de 2010

Noticias tuyas


(foto, Mar en Llanes)

Dejaste de escribirme un día,
pero era sólo tu vida que te llamaba a filas.
No fue una traición, sólo un abandono
que yo entendí necesario.
Eché de menos tus reflexiones, las dudas,
las certezas humanas que ambos defendimos,
y aprendí del frío de esta distancia
de esta soledad sin palabras ni versos
de ilusiones en lista de espera forzada,
pero yo no olvidé, ni tú tampoco.
Hoy regresas
enviándome desde el otro lado del mundo
un suspiro tuyo, una ráfaga de viento
que azota mi ventana de rutinas
y me confirmas otras realidades.
Es llanto, impotencia, rebeldía,
el querer y no poder tan mencionado,
“cambiar todo en un disparo certero
con las armas que tienes en las manos”.
Me llega tu aliento buscando un refugio
y yo abro la puerta de mi puerto en calma
para que puedas dormir, reposes tu peso,
me hables de tus batallas.
Noticias de ti, que me hacen pensar en mí
que me buscan entre las comas de tus pausas
y me encuentran en trincheras de semejanza.
Confirmo hoy esta confianza
que nos une más allá de este tiempo
y te hago mío prendido al pecho
como una medalla al duelo que no calla.

4 comentarios:

Lola dijo...

Que barbaridad como escribes mamen. ufffff. Un besito guapa

Mamen dijo...

Muchas gracias Lola, me gusta encontrarte por aquí, estás en tu casa.

J.Garés Crespo dijo...

Me encanta.
Beso

Mamen dijo...

Gracias por visitarme, gracias por su comentario.