Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












jueves, 24 de noviembre de 2016

La noche

                                                         
                                                             Fotografía de la autora






Era el motivo de tu vestido,
al andar el balanceo,
el ir y venir de tu cuerpo,
toda tú parecías un cielo.
La noche, era misteriosa,
ya sé, eso no es nada nuevo,
qué importa, es lo que era,
y tú eras la noche entonces.
No hay nada que pueda contarte,
estoy pensando, dudando
sin miedo.
Me escribo a mí misma
unos versos que me dibujan,
que me sienten, que yo siento.
Entonces era la noche,
en cuerpo y alma de luna,
y hoy que es de día, no importa,
-no puedo dejar de serlo-
sigo siendo la noche.






















martes, 8 de noviembre de 2016

En un extraño momento





Fotografías de la autora



No lo entendía muy bien, era agotador pensar en algo a lo que aún no podías poner un nombre pero, al mismo tiempo, un nombre, para qué.
Ocurría y ya está, era como como aquellas nubes sobre la cumbre, aquella niebla que se iba tragando los perfiles de la montaña, y a la vez, la nieve, limpia, tranquila, casi cálida, como un sentimiento de definitiva paz. Sí, lo sé, es contradictorio, pero era así, así era era.
Hay también una sensación de vacío prolongado, de ausencia de felicidad, pero tampoco está claro, donde empieza una y otra, en que momento se unieron, pasaron la delgada línea de ambos conceptos. 
Lo sé, estoy perdida, estoy en un extraño momento. Acaso la vida no es eso también...
Y ahora, bajaré el sendero de tierra húmeda y hojas secas, de pequeños mares de agua de lluvia, de restos de vida orgánica, de ancestrales orígenes sin determinar. He sacado algunas fotografías, esperando atrapar un alma, me da igual cual, quizá busque la mía, quizá crea que hay algo más al contemplar esa cumbre nevada y ese cielo que parece terriblemente cruel.No, no me preguntes qué me sucede, estoy caminando, y tengo miedo a tropezar.