Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












jueves, 22 de septiembre de 2016

Otoñando



Hay un silencio de otoño,
susurra y te deja escucharlo.
Oyendo tu propio pensamiento
es delicioso el descanso,
que aspira el aire y respira
sin prisa, despacio.






















Otoñando está hoy el bosque,
otoñando el cielo
y tus pasos.


Es el primer día de otoño, 
va la hoja cayendo
lentamente deslizándose 
cubriendo de ocre el suelo,
llenando de belleza el fin.






Otoñando la vida,
esperando que algo suceda,
qué te sonría la fortuna,
qué te llame quien está lejos,
qué se quede contigo la alegría,
qué amanezca cada día el amor.











Otoñando el bosque y quizá 
en esta maravilla se esconda 
una parte importante de la dicha.
Otoñando mis pasos y tal vez
sea lo que hoy necesito,
lo mejor que me pueda pasar.






Fotografías de  la autora del blog.
Zarréu (Cerredo-Degaña)






2 comentarios:

Fanny Sinrima dijo...

Sensitivos poemas otoñales. Me ha encantado la palabra "otoñando"; convertida en verbo, es de gran expresividad.
Saludos.

Mamen dijo...

Sí, me pareció que encajaba perfectamente con esta etapa de la vida. Estoy otoñando.Feliz.
Gracias.