Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












lunes, 30 de noviembre de 2015

El hueco















No estoy, me fui.
De mi queda lo que ves,
esos objetos
que tocaron mis manos
o albergaron mi cuerpo.
No estoy, pensarás que sí,
creerás verme en el jardín
enmarcando flores, regando
pensamientos
que me ensimismaban.
Me fui, y quedas tú,
extrañándome,
como si fuera lo único,
lo imprescindible
                               que querías poseer.








Fotografías de la autora
La Casona de María, Santianes, Pravia.


















domingo, 15 de noviembre de 2015

El dolor es universal


                                                             Imagen de la autora



Todos los días hay corazones rotos
a lo largo y ancho de este mundo.
Corazones y vidas destrozadas.
Para la violencia no hay nacionalidades
ni fronteras, sólo los mismos cuerpos con
los mismos nombres dichos de otra manera.
En todos estos siglos de Historia, no hemos
sido capaces de crear una humanidad mejor,
algo digno y grande que dejar a nuestros hijos
para que ellos comprendan su valor y la cuiden
para los suyos.
Hemos fracasado en lo más importante.
Fracasado terriblemente.




















martes, 10 de noviembre de 2015

Somos elefantes


La palabra libertad parece haber sido escrita para hablar del hombre, pero es tan primitiva y animal como nuestra génesis.
No sé si habréis visto una manada de elefantes en libertad, pero es tan fascinante el instante que sientes que no hay nada igual, y que nunca podrás olvidarlo.
Puede existir un mundo sin elefantes, más de uno dirá que no es nada nuevo que desaparezcan animales,son consecuencias del progreso (yo diría involución), pero que la vida continua. Supongo que sí, pero esa vida no será ni por asomo tan bella.
Yo no quiero imaginar un mundo sin elefantes y en menos de tres décadas podría suceder.

El hermoso, el gran, el fuerte y memorioso elefante, 
es tan frágil como nosotros mismos desnudos, 
ante la vorágine del poder sin la razón.



                                                       
                                                             Imagen sacada de Internet




La odisea de ser un elefante

http://elpais.com/elpais/2015/08/18/eps/1439906174_577800.html