Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












jueves, 17 de abril de 2014

Ya no tengo quien me escriba








El final:

"El capitán miró a Fermina Daza y vió en sus pestañas los primeros destellos de una escarcha invernal.
 Luego miró a Florentino Ariza, su dominio invencible, su amor impávido, y lo asustó la sospecha tardía de
 que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites
¿Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? le preguntó.
Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches.
Toda la vida – dijo."











6 comentarios:

Juan M S dijo...

Dios ha muerto en Macondo para redimir a toda la humanidad. tenía casi cien años.
Un saludo
JM

Mamen dijo...

Viva Macondo.
Un abrazo Juan.

Miguel jiménez salvador dijo...

Macondo Inmortal.

Besos Mamen.

Amando García Nuño dijo...

La vida, la muerte y sus límites. Por ahí anda Gabo, de quien recuerdo su pacto con Álvaro Mutis para huir de lo que llamaban "la viruela de los elogios mutuos" tan habitual en este mundillo.
Abrazos, siempre

Mamen dijo...

Inmortal sin duda, Miguel. Un abrazo.

Mamen dijo...

Amando, tantos elogios precisamente de quienes no tienen imaginación.
Abrazos.