Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












domingo, 23 de marzo de 2014

Pequeño y perezoso




Qué desgana,
levantarse hoy,
de la cama,
de la silla,
de tu cuerpo que descansa.
Qué pereza,
recoger la mesa, para que te vayas.

En la ventana abierta
unos gorriones nos espían
-quizá les haga gracia-,
estos seres que se miran
tantas veces y sin prisa
para no decirse nada.

No lo saben -ellos-
ni quieren saberlo,
que lo dicho ya está dicho,
que lo hecho ya está hecho,
que no hacen falta por hoy
                                        más palabras.





miércoles, 12 de marzo de 2014

El alma



                                          George Dyer en el estudio de Francis Bacon en  Londres





El alma como un grito,
oscura, lejos de la que tu amas.
Grita y calla mil veces
 -es tan cruel-.
No sabe dónde habita,
si cerca del corazón
o en algún punto desconocido del cerebro.
Retorna furiosa, y llora.
Sabe que de su crueldad,
su cuerpo
algún día será heredero.
Ese mismo dolor,
ese  que causa.
Perdóname, grita una vez más,
sabe que no puede evitar
ese odio, que sólo es miedo,
a lo que vendrá.




lunes, 3 de marzo de 2014

Esperando Primaveras





En este instante, precisamente, dejo abierta la puerta; 
la posibilidad de emprender viaje en las alas de alguna primavera que se acerca. 
Qué extraño. Sentí latir dos corazones, el de mi imaginación, y el de mi realidad, eso sí, también sentí 
el mismo deseo. 


Ya falta menos. 














Imagen de Catrin Welz-Stein.