Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












domingo, 2 de febrero de 2014

Febrero




Tu mano, 
un mapa del desierto, 
atravesado por arrugas de roca.
Tu mano
que palpita, tu dedo índice 
que me señala,
descubre el frío tras el cristal,
allá en la negrura de una noche
de este invierno.
Mi mano deshoja los pensamientos
al amanecer, 
la tuya se esconde dentro,
dentro de tu pecho abrigado
por un corazón de hilo,
hilo que hilé fino
esperando tal vez, 
que tardara en llegar, 
el frío tras el cristal.




4 comentarios:

Juan manuel S dijo...

Yo percibo febrero como el fin de lo inmóvil. Mis huesos ya no me dejan creer en él, pero llegó a gustarme, vaya que sí.
Un saludo
JM

Mamen dijo...

Los huesos mandan.
Yo lo percibo, como una pausa después de haber pasado un més desde el comienzo del año, si has sobrevivido a esos 31 días, mereces un descanso, unos días para pensar o imaginar cómo irán yendo las cosas.
Pura ficción.
Un saludo.

Amando García Nuño dijo...

Los años de mi vida, yo caminé buscándolas, decía Neruda sobre las manos de los amantes.
Abrazos, siempre

Mamen dijo...

Amando, las manos que aman son especiales. Un abrazo.