Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












jueves, 28 de noviembre de 2013

El invierno







Esperé como tantas veces antes,
hoy aquí, como una sombra
entre la pared y esa puerta
que nunca cerré.
Esperé
que llegara mi tiempo,
que no me convirtiera en dolor
ni en un absurdo pensamiento
del que hay que deshacerse,
y así, ni siquiera fui consciente
del largo paso de este tiempo.
Tan sólo esperé para verte, 
sentir que tú también habías esperado,
no como la sombra triste
que se prolonga sobre el suelo
sin definición,
más bien como una luz cálida
eternamente candente,
prometiendo
con cada aliento, permanecer.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Sin respirar





El reflejo 
en el agua
sobre tu frente
el deseo
de tenerte siempre así.
Lo efimero del instante
del reflejo
en el agua, 
sobre tu frente
como una señal.
Quiero quererte
aunque la vida nos golpee
nos aturda, 
nos perdamos en otros.
Quiero quererte 
porque sólo esta vez, 
                     estaremos aquí.






viernes, 8 de noviembre de 2013

Café, solo


                                                                             Imagen de E Square.




Quise ahogarme en un café
bien oscuro
como al final resultó la tarde,
quise, pero no pude
porque el café me gusta demasiado
y eso y tu recuerdo dan sabor
a esta tarde y a todas las tardes.
Busqué un motivo para reír
y entonces me vi en el espejo,
últimamente la vida no concede treguas.
A pesar de todo - incluso de mi-,
sentí que el pecho se hinchaba
se agitaba  sin pedir permiso,
por ese atrevimiento me enorgullecí.
Sí reí, reí para olvidar la fragilidad
el absurdo de este tiempo,
lo inhumano de los hombres,
el agujero sobre el cielo.
Reí, reí, me reí, entiendes,
qué yo misma quise ahogarme,
en un café negro.