Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












miércoles, 11 de septiembre de 2013

Pinochet que estás en el infierno


Te recuerdo, Amanda,
cuánta belleza para el dolor
cuánto dolor para la belleza.
Es seguro que no volverás Allende,
ni tú, ni tantas almas libres.
Es seguro que la vida continuará,
-allí en Chile-
y que seguirán las voces de la lucha.
Arde eternamente ese tal Pinochet,
maldito entre malditos.
Y soñamos todos, sí, aún con la justicia
con la música de Jara entre los labios.


http://www.es.amnesty.org/temas/justicia-internacional/reportajes-especiales-40-aniversario-del-golpe-de-estado-de-pinochet/?pk_campaign=rs&pk_kwd=fbk





8 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

¿Que arde eternamente? He oído que -apoyado en la milicia y la escuela de Chicago, ha dado un golpe de estado en el infierno... Y el otro, soñando alamedas, ni que fuera poeta. En fin.
Abrazos, hoy especiales

Mamen dijo...

Amamdo, qué se pudran donde quieran que estén. Abrazos para el poeta.

Miguel jiménez salvador dijo...

¡Qué manía de llenar el infierno de gente indeseable!
Al final no se va a poder vivir aquí tampoco.
A ver cuando instauramos una recogida selectiva de estos desechos.

Abrazos de Septiembre.

Mamen dijo...

Jaja.... Tú crees que alguien querrá ocuparse de esa labor.
¿Abrazos otoñales pues?
Un beso.

Darío dijo...

Y todavía quedan herederos de la monstruosidad. Un abrazo.

Mamen dijo...

Esas herencias son un cáncer para el mundo.
Un beso.

Juan manuel S dijo...

Pinochet no es más que la forma corpórea de la maldad que, lejos de apagarse con su muerte -tan lenta-, sigue expandiéndose con otros igual de despreciables. El mal es inasequible e intemporal.
Un saludo apenado
Juan M

Mamen dijo...

Juan Manuel,duele mucho, verdad.
Un abrazo