Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












martes, 3 de septiembre de 2013

El esperpento








Qué lleva al hombre a estar vacío
por dentro, por fuera
una voraz carcoma que se alimenta de otro hombre.
Cómo hierve dentro de sí una extraña sangre,
el esfuerzo diario por ver al otro caer,
cómo se agita el pecho provocando la carcajada dañina,
cómo se crea una mentira para gritarla a los cuatro vientos.
Cuándo deja el hombre de serlo, y se convierte en un esperpento.
El que hace, el que piensa, el que respeta y se respeta,
ese será siempre el objetivo,
porque nada duele más, que notar la propia podredumbre
por dentro, por fuera.





4 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Te advierto que el esperpento se carcajea de los otros. Desde San Petersburgo, por ejemplo. Y no parece que los duela nada.
Abrazos, siempre.

Mamen dijo...

Pero seguro que sabe cuán miserable es.
Abrazos.

Darío dijo...

Ese que sólo va detrás de su egoísmo y su deseo, el suyo. Un abrazo.

Mamen dijo...

Ese mismo Darío.
Un beso.