Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












domingo, 18 de agosto de 2013

Metáfora




Crisálida
Grafito sobre entretela
Ana Milena Gómez



La crisálida apenas un péndulo
oculto en el verdor,
hermoso colgante
al final de un fino hilo de seda.
Estás tú, libre, caminando
y girándote para verme seguirte,
yo imagino la inminente metamorfosis
-como un niño ilusionado-
y casi te olvido.
La crisálida es, el mismo tiempo,
aparentemente inmóvil
pero implacable, apurando la vida
para ofrecer la brevedad de la belleza.
Me llamas, oigo tus pasos acercarse
sobre la mar de hojas de un bosque
que nos oculta esperando,
tal vez, que eclosionemos
bajo el balanceo de este péndulo
- antiguo como el mundo-
del que colgamos ambos.




10 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Eclosión poderosa de versos, al menos.
Por cierto, tras "tal vez" podría ser oportuno cerrar con otra coma, es una impresión de lector.
Abrazos.

Mamen dijo...

Gracias por el calificativo, a mi modestia le encanta. Buena impresión, se ve que hay un buen lector.
Abrazos.

Juan manuel S dijo...

Es cierto, colgamos en una aparente indolencia de crisálida, pero dentro tenemos una pulsión inapelable.
Un abrazo
Juan M

Mamen dijo...

Tal fuerza de la que somos casi inconscientes.
Un saludo.

Lucas Passerini dijo...

Precioso, Mamen. Un abrazo grande.

Darío dijo...

Breve pero hermoso. Así es como es. Un abrazo.

Mamen dijo...

Gracias Lucas, encantada de verte. Un beso.

Mamen dijo...

Darío, si tú lo dices será verdad.
Un abrazo grande.

Carmen Bautista dijo...

Me gusta tu blog, la medida de tus versos, lo que cuentas y como, y la máxima con que nos da la bienvenida(el blog, o sea tú).
El poema sonó muy muy bien, y yo, que no estoy para tonterías, creo que hay que hacértelo saber, y además corresponderte con un regalo semejante.Un abrazo

Mamen dijo...

Gracias Carmen, qué gran satisfacción saber que, lo que a uno le hace feliz, gusta a otro. Bienvenida. Un abrazo.