Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












lunes, 24 de junio de 2013

Infinito


"El sexo es la raíz, el erotismo es el tallo, y el amor la flor. ¿Y el fruto? Los frutos del amor son intangibles."
Octavio Paz







Silencio:
La respiración pausada y bella
eterniza este sentimiento,
el leve movimiento del pecho,
el lento movimiento de tu mano,
la mirada que se desvanece,
el silencio me devasta
me rompe para que tú me salves.
El infinito se encuentra hoy
en tu lecho.






sábado, 15 de junio de 2013

Una cuerda rota






                                                   Fotografía de Eva Besnyö, 1931




Tan sólo tú y ese pensamiento;
despiertas, nunca duermen, las notas
la canción alegre fuera de lugar,
                                                         cómo tú y tu niñez robada
desnuda una vez más
ante los ojos que no miran de los transeúntes,
dispuesta a quedarse sólo por orgullo
un instante dentro en cada uno de ellos,
por lo menos hoy.
Avanzas sin sentir el peso
                                                       la melodía te quema todo el cuerpo,
pequeño, cansado, niño,
poco más esperas hoy,
la casa vacía, la ventana abierta,
el silencio de la noche
                                                       al regreso de otro día en la calle
donde el mundo desaparece
te deja solo sobre el gran escenario,
cansado, pequeño, desnudo
triste niño que toca de oído
                                                      tres cuerdas quedan, una se ha roto,

dormirás posado sobre el viento,
                                                                 cierra los ojos.






lunes, 3 de junio de 2013

Sin víctimas










Fue así,

sin mediar palabra,

un pequeño tornado sin víctimas.

Ninguno quisimos dejarnos nada

ni la piel

ni un recuerdo.

Arrasamos primero

con los radiantes reflejos,

al cerrar las ventanas se adelantó un nuevo invierno.

Fue así

no quisimos dejarnos nada

del uno para el otro

ni a flor de piel

ni el recuerdo.