Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












sábado, 9 de marzo de 2013

Impresión





Predomina el azul
a lo lejos
desde la ventana,
en este interior
predomina el rojo
de un vestido.
Estás aquí
-cómo aún te recuerdo-.
Cristaliza la tarde
oscureciéndose,
hay un caleidoscopio
como mi almohada
y un reloj varado
sobre mi pecho.
Estás, pero yo no.





6 comentarios:

J.Garés Crespo dijo...

Sucede a veces. El recuerdo se hace tan vivo que nos fundimos en él, ausentándonos. Sencillamente, no estamos ahora y aquí.
Besos, Mamen.

Mamen dijo...

No estamos... no somos lo que fuímos, así es. Gracias José por visitarme, tus comentarios me alegran especialmente.

Miguel jiménez salvador dijo...

Me encantó el caleidoscópico filtro de la almohada.
Una imagen preciosa.
Un abrazo Mamen.

Mamen dijo...

Gracias Miguel, es algo que llevaba tiempo pensando e incluso me parecía lógico: podría ser eso lo que sucede cuando cerramos los ojos para dormir.
Otro abrazo para ti.

Darío dijo...

El final es una frutilla, roja. Un abrazo.

Mamen dijo...

Roja, sí señor. Un abrazo.