Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












martes, 25 de septiembre de 2012

La nada es la falta de un amor



                                                      Un marco vacío, sin nada que mostrar.


Y será la nada como este día,
será la ausencia de luz, de calor,
será tu falta
la que que hoy me deja vacía.
Dónde anido hoy  yo misma,
dónde se esconde la emoción,
la sensación de tener el mundo en las manos,
nuestro mundo de tardes tranquilas
de bosques solitarios llenos de hojas caídas,
tan hermosas.
Dónde quedaron tantas y tantas horas,
casi una vida.
Eramos como una gran ola
que arrastraba los restos de los naufragios
lejos, para seguir.
La nada es la falta de un amor, todo lo demás sobra.
Ni hambre, ni sed, tan sólo darse.
Y ahora que este mundo ya no es nuestro,
se arma para una lucha de salvajes diferencias,
me duele más tu ausencia
y se me atraganta la espera de un mañana mejor.
Será la nada como este día
acicalado de normalidad, y mentira,
lo cotidiano era tenernos, escuchar al tiempo llamar
y dormirnos.
La nada es la falta de amor,
la desidia cobarde por todo.





domingo, 16 de septiembre de 2012

De rincones y huidas





                                                            
                                                      Fotografía de Carmen Uría



Tú dirás si quieres quedarte
si algo se agita dentro de ti,
dirás lo primero que hayas pensado,
un sin sentido
una salida forzada,
bajando los ojos,
y yo sabré interpretar esa huida
sabré sin saberlo lo que me querías decir,
adivinaré el sentimiento,
el inmenso desgarro de tu silencio inoportuno.
Dirás que la belleza tiene su propia medida
y está por encima de nosotros,
está sin más, aunque nosotros no estemos.
Diré que lo hice instintivamente,
que siempre ha estado ahí y busca una salida,
al igual que tú.
Sólo debo dejarme llevar,
dejar que la mano vuele sobre los lienzos,
o sobre tu cuerpo hecho de recuerdos precisos.
Tú ne dirás si quieres quedarte,
sabes que no seré yo
quien niegue,
quien niegue a la libertad.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Pronto

A partir del 15 de septiembre estaré de nuevo por aquí queridos amigos lectores, con más poesía por supuesto. 
Se termina un verano de apenas responsabilidades importantes, salvo ser fiel a uno mismo y seguir en la lucha de todos. 
El verano del no hacer nada que no se quiera hacer, sólo contemplar la vida y escuchar a aquellos que te alegran infinitamente; claro está es un verano de salidas, con los buenos amigos,  de comidas, cenas, meriendas y fiestas de guardar, un tiempo de siestas, paisajes, silencios y voces, esas que no podrán callar desde los despachos. 
Otro verano más en la piel y nuevos días que se aproximarán sin darnos cuenta. Enseguida vuelvo, no os vayáis, quisiera encontraros, es una necesidad.  Un abrazo.