Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












domingo, 4 de septiembre de 2011

Desde el jardín, bajo del magnolio, al mar abierto. 2.

Coloqué sobre la mesa las conchas y caracolas con cuidado y esperé, quizá convencida o esperanzada de que el un milagro ocurriera y en ese instante, al finalizar ya la tarde, con la brisa y el eco lejano de un mar que nunca duerme, los hermosos restos de vida marina decidieran resucitar y como instrumentos musicales de nácar y sal filtraran el rumor de las olas, y me hicieran regresar con la melodía limpia y azul de sus entrañas a la pequeña cala solitaria, donde el tiempo parecía detenerse cada tarde en que yo la visitaba.
Isla de Arousa

2 comentarios:

Galeote dijo...

Hola Mamen, hacía tiempo que no te saludaba. Hermosas imágenes de conchas y de algún ilustre gallego que conozco de algo.
Por cierto, además de visitar a Don Ramón del Valle, ¿estuviste en Padrón, en la casa de Rosalía?

Un saludo Juan.

Mamen dijo...

Ya me habría gustado `pero me enredé en Santiago y al final no tuve tiempo.
Un abrazo.