Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












lunes, 25 de julio de 2011

Gatos azules



Inquebrantables, solemnes, quietos
como pensando.
Me pregunto si lo saben,
si saben que hemos cambiado sus caricias
por la lejanía, por el olvido.
Y se acercan y derraman su quejido
con la suavidad que lo haría
la lluvia de una tarde clara y primaveral.
Me observan y me recuerdan sus ojos grandes,
los ojos de la lechuza blanca en lo alto del árbol,
desprendiendo su magia antigua sobre nuestras cabezas,
hechizándonos cuando ya éramos los dos, vulnerables
y hacíamos gala de nuestro devastador amor
desde que amanecía.
Gatos azules y melancólicos y pensativos,
caprichosos, intuitivos, insinuantes,
de lo que fuimos, testigos adormilados sobre las barandas,
bellos dueños de mi casa, hoy vacía.

4 comentarios:

El Joven llamado Cuervo dijo...

Me encantaron los gatos azules, pero quien sabe si ellos saben...

Mamen dijo...

Tengo entendido que lo saben todo.

Galeote dijo...

Qué texto más bello le has hecho a los gatos Mamen. Ellos naturalmente que saben de caricias y de ausencias.

Te envío un saludo. Juan.

Mamen dijo...

Gracias por visitarme.Otro saludo para ti Juan.