Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












martes, 12 de abril de 2011

Poema para un catorce de Abril

Cómo imaginaste este momento,
separaste la paja y lecho del trigo,
que con las cosas del comer no se juega,
descubriste oculto, algo escrito entre líneas,
el diamante que por fin pulido apareció.
Observaste la luna en sus fases,
calculaste distancias sobre un mapa raído,
mezclaste elementos en una probeta,
hiciste el boceto de un paisaje desconocido.
Buscaste en definitiva,
agarrado a las palpitaciones de tu pecho,
que con las cosas del corazón no se juega,
emocionado, tembloroso como un loco
que ignora su locura feliz.
Hoy aún te crees capaz de ser tú ante el abismo,
de recitar todos los versos y mirarte de frente.
La vida pasó de puntillas no quiso hacer ruido,
durmió sobre tu almohada cuando hubo amor,
amor en forma de un gran libro abierto,
con los trazos inesperados de las alas de una golondrina,
mitad ave y mitad sueño, arrancado de una sonrisa.
Cómo imaginaste este momento,
podrías tú, decirme.

2 comentarios:

Thornton dijo...

Profundo y sentido poema. Perfecto homenaje a los que te precedieron.
No imagino mejor forma de celebración. La Señora República sonreirá leyéndote.

Besos tricolores.

Curiyú dijo...

El trabajo de un científico, con el corazón latiendo a mil! Un abrazo.