Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












domingo, 24 de abril de 2011

Flores

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(Acrílica sobre lienzo, técnica mixta)

Extraña te sientes y yo te extraño,
con escasa delicadeza te cubrió
esa noche que no correspondía,
que invadió las sombras de nuestros cuerpos
traspasó nuestra seguridad.
Extrañada estás es cierto,
yo soy el extraño que te mira
y ve flotando en lo indefinible sólo flores,
no juzgo, me lamento de esa noche,
debo hacerlo, no por mí
sino porque desean quedarse los recuerdos,
ahora son pequeños dioses que andan sueltos.
Me extrañas, yo también me extraño,
no llegué a tiempo de serte fiel
pero retuve, debía hacerlo,
tus flores junto a mi pecho.

martes, 12 de abril de 2011

Poema para un catorce de Abril

Cómo imaginaste este momento,
separaste la paja y lecho del trigo,
que con las cosas del comer no se juega,
descubriste oculto, algo escrito entre líneas,
el diamante que por fin pulido apareció.
Observaste la luna en sus fases,
calculaste distancias sobre un mapa raído,
mezclaste elementos en una probeta,
hiciste el boceto de un paisaje desconocido.
Buscaste en definitiva,
agarrado a las palpitaciones de tu pecho,
que con las cosas del corazón no se juega,
emocionado, tembloroso como un loco
que ignora su locura feliz.
Hoy aún te crees capaz de ser tú ante el abismo,
de recitar todos los versos y mirarte de frente.
La vida pasó de puntillas no quiso hacer ruido,
durmió sobre tu almohada cuando hubo amor,
amor en forma de un gran libro abierto,
con los trazos inesperados de las alas de una golondrina,
mitad ave y mitad sueño, arrancado de una sonrisa.
Cómo imaginaste este momento,
podrías tú, decirme.

miércoles, 6 de abril de 2011

Más hojas


Nº3


Nº4

Un hilo, un trazo tembloroso
desde aquí me parece tu tallo,
el cordón umbilical que te une a la rama
esbelta, altiva, indiferente a las vistas
que se pierden más allá de mí y de ti.
Agitada pareciera que quisieras soltarte,
romper el tallo verde y resistente que te agarra
y planear sobre mí, más allá,
liberando tu espíritu de hoja eterno,
hoja ligera, verde de verdes indefinibles
y envidiada por la luz y el viento,
confieso, también por mí.

sábado, 2 de abril de 2011

Las primeras hojas


Nº1

Nº2

Es maravilloso verlas nacer, cada día un poco más grandes y luego ya entrado el mes, serán brillantes verdes que agitará la brisa.
Hay pocas cosas tan perfectas.