Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












viernes, 4 de febrero de 2011

Rosa rosae rosa


Fotografía de Gloria Nieto y Miguel Máiquez


Se secó, te has dado cuenta,
quedó sobre la mesa, llena de firmas extrañas,
parecía un cadáver y lo era.
Un pétalo se desprendía lentamente
al tiempo que una lágrima tuya.
No se puede decir nada porque nada hay que decir.
Ya lo sabemos; ambos hicimos este retrato.
Tendré que negar la vida que se agitó en mí,
que fue el alimento en los silencios demasiados fríos,
porque yo no supe detenerme a tiempo, y tú lo requerías.
Qué me digan cómo hay que ser,
por dónde andar sin hacer llagas en la piel,
sin cicatrizar a los demás con mis pasos,
ó mejor, que me calle yo que no supe,
no supe ser como una rosa sin espinas.

1 comentario:

Lola dijo...

Supiste serlo y las normas te impidieron seguir.... La vida que a veces está muy mal repartida. Un beso