Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












miércoles, 9 de febrero de 2011

Frente al espejo





El espejo que te mira
como la tarde que se apaga
parece dormirse.
Recorre la luz la distancia,
escapándose segundo tras segundo
como la nota suave y lejana
de una palabra dicha.
Sobre las imperfecciones de tu cuerpo
se encara al desasosiego que fecunda
paredes, grietas y reflejos.
El orgullosos tronco que reinaba en el claro
como una gran antorcha ilumina su mutilación,
su carne de mil anillos perfectos es como la brea,
lo llena todo con el aroma de su suerte.
Y tú y el espejo que te vigila,
roba la quietud de tu belleza dolorida,
la luz huyó desesperada y nadie vio la sonrisa
que tapaba el recuerdo.




2 comentarios:

Lola dijo...

La oscuridad si le dejamos rodear nuestras vidas, nos arrebata momentos inolvidables que nunca más volveran a suceder.

Lucas dijo...

Un cóctel peligroso: espejos, imagen, oscuridad. Sobre todo los espejos, esas cosas malditas que trato de evitar.
Un abrazo, Mamen, siempre un gusto leerte.