Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












martes, 11 de enero de 2011

Sublime



Sublime la llama
entregada a su fin,
incrédula de su agonía.
Parece encenderse a cada instante,
ansiosa, egoísta, impaciente.
Sabiéndose dueña de los deseos,
se quema, se devora a sí misma
con la intensidad de cada aliento
que le ofrezco como dote,
y que le perdona complaciente la vida.
Sublime caricia de luz
que se sonroja sobre tu selénica piel
y crece en ti como una sombra de amapola.
Ropaje que dora tu contorno vertiginoso
colmado de aromas azucarados y desconocidos,
ante los que yo me postro rendido
como un vasallo ante su señor.
Sublimidad inquietante la de los suspiros
que rondan las noches sin ruidos,
dormidas de sensaciones,
frías sin un fuego encendido.

2 comentarios:

Lola dijo...

Necesito ese fuego que describes. Besitos Mamen

Curiyú dijo...

Es necesario mantenerla viva, para que no sea una llamita intrascendente, echarle mucha leña, y se torna sublime, como tus palabras. Abrazo.