Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












sábado, 29 de enero de 2011

Hay quien no se rinde



Hay quien no se rinde
y se reinventa cada vez que despierta.
Nace una sonrisa como una grieta,
que se abre paso y cruza este universo
sembrado de nombres antiguos y diferencias,
de fronteras, de piedras caídas y deshechas,
de dialectos y platos de especias olorosas.
Dónde empiezas tú, dónde acabo yo.
Y tú creías,
- mirabas atrás y te hallabas hundido,
como si todo el peso del mundo durmiera sobre ti-
pero ya no vuelves la vista.
Ahora miras como se abre el camino
y el dolor de entonces hilvana hoy con delicadeza,
los rotos de una felicidad aniñada
que se despereza ante una ventana abierta.
No, no hay nada de malo en haber perdido,
porque aún crece en tu pecho la verde hiedra
que añora escalar la tapia de algún jardín dormido.
Dónde empiezo yo, dónde acabas tú.
¿Qué presientes?
Algo se te agolpa en la garganta,
es el contacto eléctrico del olvido
y te sacude en un solo segundo impregnado de miedo,
para que no te rindas.

4 comentarios:

Lola dijo...

No a rendirse, siempre sabiendo sacar a relucir aquello que nos incita a seguir adelante. Hermoso mamen, hilvanar a diario la vida para no desaprovecharla con situaciones que nos hacen ver lo bonito de la vida. Es triste saber que la batalla se ha vuelto a perder, duele ver que no nos toca de nuevo.. pero no rendirse es lo que nos hace crecer es nuestro interior y eso es lo que cuenta. Besos bonita, siento haberme extendido tanto.

Mamen dijo...

Se agradece que lo hagas, es más, debes de hacerlo, estás en tu casa.

Lucas dijo...

Sé como Dios, que nunca llora,
o como Lucifer que nunca reza,
o como el robledal cuya grandeza
necesita del agua y no la implora.
Que muerda y vocifere vengadora
ya rodando en el polvo tu cabeza.

Tu poema me recuerda mucho a Almafuerte.
Yo suelo rendirme cada tanto, es un problema que tengo, por eso es tan bueno leer poemas como los tuyos.
Un abrazo

Mamen dijo...

Gracias sinceras por tu visita Lucas, mira por donde hoy yo estaba a punto de rendirme...