Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












viernes, 5 de noviembre de 2010

Ars longa, vita brevis





Lo quisimos todo de todo,
ahondamos bajo nuestras pieles
buscando efemérides que hablaran de quienes fuimos,
nos equivocamos cuando apuramos nuestros brebajes
hechos de miel y vinagre de manzana,
deberíamos haber comprendido
que todo tiene su tiempo incluso el tiempo.
Ya es tarde para nadar en esta balsa sucia
donde se fecundan y viven gloriosos los reproches.
Cerraré las puertas, tras ellas el silencio
que alienta las briznas de lumbre que aún quedan
impacientes por tallar la sentencia decisiva
sobre tu cuerpo de oscura madera.

Sí, aún me quemas, aún atruena en mi pecho
este músculo rojizo y antiguo como la vida, que fue tuyo.
Al verte presiento la lentitud de mis lacónicos pasos
regreso a la hendidura bajo la piel que se acartona,
un rastro malinterpretado de quienes fuimos encuentro,
comprendo rendido y mutilado que tuve mi tiempo.
Tú, sombra sorprendida, pálida, quieta,
te consumes.

4 comentarios:

Curiyú dijo...

Que alguien pueda decirlo de esta forma, me asegura, que hay algo por ahí, más trascendente, duradero...no puedo asirlo...

Lola dijo...

Ese amor aun despues de amor, bella forma de describir que todo acabó. Gracias Mamen. La lei en voz alta, es hermosa.

J.Garés Crespo dijo...

Sin ánimo de contradecir, creo que el amor, como el arte, es eterno, sólo que cambia de mirada, de risa, de color y alguna vez, incluso de sexo...es el rayo que no cesa. Tal vez el problema consiste en que confundimos el amor con el objeto o persona amada. No debería haber lugar, pues, para la desesperanza, pero todo cambio supone, a veces un cierto desgarro. Algo así como el diario vivir.
Besos, Mamen.

Mamen dijo...

Gracias por tu punto de vista,coincido contigo en la eternidad del amor, así como en la del arte. Creo, que tendemos innatamente, por algún motivo desconocido ( tal vez vinculado a nuestro pasado primitivo), a esa confusión de la que hablas. Lamentablemente nos ahogamos siempre ante la inmensidad, que creemos insuperable, del sentimiento de abandono.