Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












martes, 30 de noviembre de 2010

Hombre en la luna





Si creíste que pusieron un hombre en la luna,
si crees que no hay nada en mi manga, entonces nada está bien.
...

Lo intenta, furiosamente,
cabía esperar tanta hambre,
aún así ignoro su contundente reclamo
deleitándome en lo cálido de esta estancia
donde anidan mis convicciones
mecidas de perfección melódica.
El hombre en la luna se pasea hoy y siempre,
ilusionándonos con la perspectiva Láctea alejada e infinita,
que nos plantea mil preguntas
con las que seguir vomitando sueños.
Un pequeño manifiesto para los descreídos.
Afuera se ríe de mí el viento que arrastra nieve como dunas,
dentro el hombre en la luna crece y crece
envolviendo la inhóspita mañana
que multiplica su aullido congénito.

domingo, 28 de noviembre de 2010

De la ciencia y sus cosas



Andreas Cellarius
Vista antigua del Sol
(1596-1665).

Leonardo da Vinci
Estudio, problemas y notas
(1490-1515).



¿Qué cifras y destellos
de las constelaciones
tuvieron que chocar y combinarse
para que tu en persona,
verde arcángel,
vinieras a ponerte en mi camino
que era sólo un geométrico
camino de papel cuadriculado?

Carmen Martín Gaite





Principio de Arquímedes


Tu cuerpo, de tibia piel
blancura dispersa, rosado rubor,
se acerca melancólico
saboreado por los recuerdos
y vibra.
Te sumerges recreándote en cada paso
que ahora anhelas,
en el líquido que espera rozarte
y experimentas cómo al penetrarlo
te empuja, te levanta
con invisible y cálida fuerza
mientras se escapa en huida forzada
y en un instante que parece infinito
líquido y empuje son uno,
son el peso exacto
de un placer que no se ha ido.


Punto de apoyo


Dame un punto de apoyo
y moveré este dolor
que descansa sobre ti
haciéndote estática, férrea
inamovible.
Dime dónde ejercer la presión precisa,
qué te marque como una señal
para que nunca la olvide,
volver a ti una y mil veces y agitarte,
con un suspiro mínimo empujarte
y verte ceder
y verte girar sobre ti,
cambiar el rumbo
dejarte rodar ladera abajo.
Dame el momento con una mirada
que me indique,
que me apoye sobre este timón
y te mueva por fin
hacia mis brazos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Simetría








.....nos echaremos de menos o envejeceremos a la vez.......


Con la simetría de tu deseo
mi deseo
el mismo.
Pedimos el fugaz delirio
de esta exhalación que nos encumbra
al destierro anhelado
y alejados somos deseo simétrico
proporcional, igualitario,
extenso, irreverente, subversivo.
No nos importa
el frío que afuera retoza entre sus sombras,
pedimos un instante más y nos bebemos.
Cerramos los ojos
y sin mirar atrás sonreímos seguros.
Deshielo, erupción, temblor,
giramos sobre nosotros mismos
y convertimos los últimos segundos
en eternidad sagrada.
Tu deseo, el mío
la misma simetría.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Besable


Lo eres, tú lo sabes,
(apartas la mirada y te confundes
con las luces que perforan
la calle tras de ti).
Y yo lo sé como tú lo sabes,
leo sobre la línea de tus labios
los sonidos que no exhalas.
Te callas y consientes
tanto atrevimiento,
otorgas desubicada
un confuso sentimiento
a este aliento que te atrapa.
Besable eres y pienso
en esta palabra que te describe
curvilínea, jugosa, exaltada.
Cómo me dejas así, candente,
por qué ríes (cuando me acerco)
y te agitas como un viento suave.
Apetitosa ingenuidad la tuya.
Besable eres, tú lo sabes

viernes, 5 de noviembre de 2010

Ars longa, vita brevis





Lo quisimos todo de todo,
ahondamos bajo nuestras pieles
buscando efemérides que hablaran de quienes fuimos,
nos equivocamos cuando apuramos nuestros brebajes
hechos de miel y vinagre de manzana,
deberíamos haber comprendido
que todo tiene su tiempo incluso el tiempo.
Ya es tarde para nadar en esta balsa sucia
donde se fecundan y viven gloriosos los reproches.
Cerraré las puertas, tras ellas el silencio
que alienta las briznas de lumbre que aún quedan
impacientes por tallar la sentencia decisiva
sobre tu cuerpo de oscura madera.

Sí, aún me quemas, aún atruena en mi pecho
este músculo rojizo y antiguo como la vida, que fue tuyo.
Al verte presiento la lentitud de mis lacónicos pasos
regreso a la hendidura bajo la piel que se acartona,
un rastro malinterpretado de quienes fuimos encuentro,
comprendo rendido y mutilado que tuve mi tiempo.
Tú, sombra sorprendida, pálida, quieta,
te consumes.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Aniversario de Miguel Hernández (1910-2010) Muerto el poeta no se acabó la rabia.





Me da por pensar que aquel,
pastor adolescente, creció
dio paso al poeta puro, creyó
que con sus versos daría aliento.
Y fue recorriendo los caminos
recitando, a los huidos de la pobreza.
Sembró en las tierras del sur,
en las del norte regó sus nanas de cebolla,
volcó en los vientos sus ideas,
la sombra del gorrión sobre la batalla.
Me da por pensar que no supo
dónde llegaría su voz,
sí hacia quién iría.
Se nos quedó entero sobre la espalda.