Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












viernes, 10 de septiembre de 2010

Tú no estás






Tú no estás, ni las mañanas
aquellas, que eran como una carta de bienvenida
con las palabras ligeras y brillantes,
que más parecían intentos de corazones y flores
de contornos ovalados y sensibles
avanzando en la planicie del papel.
Brillantes parecían también mis ojos,
sonreían mirando alrededor,
todo era entonces importante y mío.
Qué no podría yo hacer
con sólo un instante
(en el que volviera a tu lado),
balanceándome en el recuerdo hambriento,
mientras me rozaba la piel la brisa,
recién llegada de dormir sobre ti.
Tú no estás, ni yo tampoco ahora,
cerré las ventanas y corrí las cortinas,
atruenan detrás de la puerta grises tardes
frías y cambiantes, sin palabras
que bombeen todo lo que somos
directamente a nuestras venas.

2 comentarios:

Lola dijo...

Vacio es lo que se encuentra cuando una mira y no está. Un vacio que no queremos llenar porque todavia está ocupado por el. Un besito.

Curiyú dijo...

No quedó nadie. Es puro vacío.