Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












martes, 1 de junio de 2010

Me pusiste un nombre





























Cuando hablas quién eres, cómo me has encontrado
me pusiste un nombre, leías la estrella polar
y madrugabas para vivir todos tus días,
yo aún estaba despierta intentando no pensar
y las blancas sábanas retenían tu forma a las once en punto.
Te conté una historia sobre libros de espías y nazis huidos
te regalé un lienzo para colgar,
era cuestión de darnos en cada gesto, la necesidad
de que nos descubriéramos tantas veces
en tantas cosas, sin querer nada más.
Cuando hablo quién soy, cómo te encontré
leía material de derribo, te puse un nombre,
y madrugaba para vivir todos mis días sin excusas.
Tú ya dormías intentando pensar que quieres de la vida
y las verdes sábanas esculpían mi postura a la una en punto.
Me contaste cuánta miel de romero hay en mí
me regalaste, sin saberlo tú, la escrita cicatriz que mostrar.






4 comentarios:

Pulgarcito soñador dijo...

No puedo decir más que : belleza.

Lola dijo...

Mamen hoy no tengo un día especialmente bueno y leerte me ha conmovido. Belleza plasmada en letras, toda y cada una de ellas, como bien dice Pulgarcito Soñador. Un besito

cabopá dijo...

Te contaré que me gusta lo que veo,lo que leo y lo que oigo en esta ventana...
Me quedaré por aquí un ratico y volveré...
Besicos.

Mamen dijo...

Bienvenida!!