Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












martes, 12 de enero de 2010




Se hiela medio mundo, parece como si hubiéramos decidido no volver, tú ya sabes de lo que hablo. Parece que nos alejamos, queriéndolo claro, por supuesto. Somos ahora islas a la deriva, en medio la nada que hemos alimentado con nuestros muchos días sin risa y nuestras numerosas noches de olvido, y que ahora nos devora a nosotros. Este cielo gris que cae sobre nuestros cuerpos sin perfil, abandonados de caricias, de la calidez que en otro tiempo los recorrió, es todo lo que queda. Me pregunto en qué pensarás ahora, cuando yo ya soy un recuerdo más, simple historia pasada, experiencia acumulada y que no sirve de mucho. Sabes, yo aún pienso en ti, te lo digo aunque sé que no lo querrás oír. No he aprendido a encajar (y es que nunca cambiaré, lo siento) que ya no hay vuelta atrás y que la vida es así.

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