Palabras que se quedan


Quizá tengas un momento y desees quedarte entre estas palabras que te esperan. Es muy fácil, sólo tienes que leerlas en voz alta si quieres o en silencio si prefieres. A veces la sencillez es el mayor de los argumentos para conseguir que alguien encuentre su propio pensamiento, entre palabras que se quedan cálidamente reposando como un buen vino.












viernes, 20 de noviembre de 2009

Ciudadan@ de a píe


Vengo escuchando la radio, una tras otra las noticias no son nada alentadoras, más bien todo lo contrario y eso me desespera, parece que el mundo esté al revés. Los agricultores se manifiestan, los ganaderos se quejan, el paro crece, el consumo se resiente, los pescadores son secuestrados por piratas, piratas provenientes de países explotados por otros más ricos que se creen que el poder les da derecho a pisotear a otros y quedarse impunes ante las leyes, leyes que a todo esto más de una vez no entendemos y justicia que no es justa. Estamos inmersos en una crisis económica que nos esta ahogando pero increíblemente con el dinero de todos se salva a los grandes bancos, causa de nuestros males y encima tenemos que escuchar de la boca de estas benditas mentes lúcidas que hay que abaratar el despido, pero ellos se jubilan con las pensiones más altas que podamos soñar. Esto es un cachondeo que diría cualquier ciudadano de a píe y yo lo reafirmo. Me pregunto; qué comeremos sin nuestros agricultores, sin nuestros ganaderos, que parecen estar condenados a desaparecer por todas esas condiciones y medidas que se aprueban en Europa, nuestra vieja y querida Europa, “quítate tú que me pongo yo”. Es que todo el mundo se ha vuelto loco. Podemos escuchar de la oposición (ese partido unido y limpio) “que las ayudas al carbón y su consumo deben desaparecer”, claro por qué no, total de perdidos al río, y que tal si desaparecieran los empresarios que menosprecian al trabajador y solo buscan su propio beneficio, no sería mejor.
Escucho también que un índice alto de la población tiene sobrepeso y empiezo a entender desde mis limitaciones que son muchas , que quizá por ello sea el declive de nuestro sector primario, el que cultiva tomates y el que cría terneras son los culpables, venden tan caros sus productos….¿Qué eslabón de la cadena se estará forrando? ¿Alguien puede contestar?
Y colmemos el vaso, la gripe A, déme dos raciones. Vendamos el medicamento y olvidemos que en el mundo se muere más gente de hambre que de gripe. ¿Hambre? Cómo puede ser eso, sí se produce más de lo que se consume y esos excedentes hay que tirarlos. Esto es un desatino, pero no nos preocupemos, pensemos que nuestros hijos en quinto de primaria tendrán un ordenador este curso, mira qué bien, ya sabemos que quien no sepa manejar uno de estos aparatos será un analfabeto el día de mañana, y, que tal si de paso, dejamos de subvencionar a la escuela concertada (no tengo nada en su contra, está claro que quien envía a sus hijos a estos colegios es porque puede permitírselo y no necesita ayudas, mientras en otros faltan profesores y medios. ¿No es injusto para los niños menos favorecidos?) . Concentrémonos en la pública que es al nuestra, la de siempre, pero eso tampoco importa en el fondo, es mucho más importante que sobre el encerado de las clases aparezca un crucifijo, yo pobre ingenua que pensaba que para eso ya estaban las iglesias y que vivíamos es un país laico y aconfesional, se me olvidaba que la sombra del ciprés es alargada.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Noche de milonga

Escribí este corto relato para un certamen sobre tangos que se realiza desde hace muchos años en Argentina.Creo que no hay que ser argentino para dejarse enamorar por un tango y ahora que se ha propuesto a este sensual y nostálgico baile como Patrimonio de la Humanidad me veo en la obligación de compartirlo para que continue haciendo adeptos.




Noche de milonga


Un tango, suena un tango, y yo perdida aquí, pero no me importa, Corrientes no descansa, está a rebosar. Son las diez de la noche, la temperatura agradable en esta primavera con olor y sonido argentino. Hoy vuelvo al Buenos Aires de mis pensamientos, después de haber estado mil veces aquí, en alguna estrofa triste, que canta a algún desamor. ¡Qué lindo!
Cómo me gustaría saber cantar un tango, desgarrar el aire y decir, qué vuelvo con la frente marchita. Una pareja baila en plena calle, bellas, esbeltas figuras que se iluminan con las luces de los locales que deslumbran. Ella se rompe, se quiebra su talle y de nuevo se yergue como una caña de bambú, él orgulloso, la mira sabiendo que no hay nada más que decir y la acerca a su rostro con la mirada fija en sus ojos oscuros. Cuánta pasión medida en certeros pasos, esos brazos que abrazan sin presión alguna, que acarician firmemente. Un reflejo dorado sobre el pelo de ella la convierte en una estrella que nunca cae. Tango y más tango, llevo el tango en la boca pero me sabe a ti que estás lejos, y eres amargo a ratos y dulce por momentos si cierro los ojos y te imagino sentado bajo un cielo encapotado que amenaza lluvia, pero aún así tú me esperas.
Se me clava en el pecho este Buenos Aires recién encontrado en mi camino, al que yo no pensaba visitar, pero la vida te sorprende con estas cosas, “cosas de la vida” y hoy estoy aquí para escribir un tango.

“Dame de beber un beso que sepa a ti
en estas horas que no duermo
me embriago contigo.
Oscuras calles, vacías, recorro
a lo lejos el sonido triste de tu canción.
Sí, soy lo que ves, sólo un hombre
nada entre las manos, ni en los bolsillos
sólo sabor a ti en los labios
te bebo y sigo implorando más de tu sed.
Dame de beber un beso que sepa a ti
en estas horas que no duermo
soy nada más un hombre
que te busca ahogando su dolor”.

Sos relinda Buenos Aires y yo una loca que sueña, ¡la culpa la tenés vos!

martes, 17 de noviembre de 2009

6


(61x50cm, aguada, acrílica sobre lienzo)

Una figura que se lamenta
lejana del hoy,
anclada al ayer
de tus pasiones
de mar en tormenta,
buscando entre las ramas
de los silencios heridos,
el bosque animado
que me esconda
y te olvide.

lunes, 9 de noviembre de 2009

La voz dormida de Dulce Chacón




No tenemos aquí un libro más, de esos que nos hablan de nuestro pasado más reciente, La voz dormida nos despierta para que podamos comprender el valor incalculable de los más débiles ante la injusticia y la historia.
Dulce Chacón (Zafra, Badajoz,1954 - Madrid 2003) da voz al silencio de tantas mujeres que fueron recluidas, torturadas y ejecutadas tras el fin de una guerra cuyo eco tardó demasiados decenios en extinguirse. Mujeres que se enfrentaron a la humillación y al dolor con las únicas armas a su alcance: el coraje y la solidaridad. Una voz arrancada a la desmemoria que nos enseña otras caras dentro de un mismo rostro cruel, el de la represión y la aniquilación física y moral de los supervivientes.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Poesía y cine

El Cartero
(Y Pablo Neruda)


La poesía es un arma cargada de futuro. Sí, la poesía se convirtió en una ventana abierta que dejaba vislumbrar algo más bello que la realidad. Llegaba en pequeños destellos deslumbrantes, que no cegaban sino que te permitían ver las cosas de otra manera desde una claridad que rompía con la monotonía y proponía un levantamiento desde los versos. Oleadas de metáforas que hablaban de los sentimientos, de los derechos, del futuro… de la vida. Mario, el cartero de la pequeña isla italiana comprendió rápidamente que la poesía no es propiedad de quienes la escriben sino de quienes la necesitan y él era un necesitado, un alma predispuesta para escribir poesía de la mano de Pablo Neruda nada más y nada menos.
Película más que recomendable, por sus hermosos decorados naturales y la sencillez humana de los personajes, ahora que nos bombardean (también desde las pantallas) con terroríficos virus y crueldades varias.